El ADN

El Ácido desoxirribonucleico, comúnmente denominado como
ADN, posee la información que se hereda de generación en generación, se
encuentra presente en cada una de las células contenidas en nuestro cuerpo, por lo que está estrechamente relacionado con el desarrollo y funcionamiento de nuestros cuerpos y también de todos los organismos conocidos.

La estructura del ADN está construida por un conjunto de
nucleótidos que se encuentran unidos entre sí (mediante enlaces llamados
fosfodiester) de forma lineal, dando origen a dos cadenas en una forma de doble hélice. Cada nucleótido está formado por: un azúcar del tipo Desoxirribosa, un grupo fosfato y una base nitrogenada, esta última es una de los cuatro tipos presentes en el ADN: Adenina (A), Timina (T), Citosina (C) o Guanina (G). En la conformación final del ADN, la molécula del fosfato que está unido a la molécula de azúcar, en conjunto queda hacia el exterior de la molécula de ADN y la base nitrogenada hacia el interior. Cada base nitrogenada tiene una complementaria por lo que se unen entre ellas mediante puentes de Hidrógeno, la Citosina es complementaria a la Guanina y la Timina es complementaria a la Adenina. A causa de que las bases nitrogenadas son complementarias, cada hebra del ADN es antiparalela, lo que significa que ambas hebras están en direcciones contrarias (la primera de 5´ a 3´ y la segunda en dirección 3´ a 5´).

Debido a sus caracteriscas el ADN, que se encuentra en cada
célula de los diferentes organismos, está completamente relacionado con la
Biotecnología moderna, gracias a las técnicas de Biología molecular e
ingeniería genética. Permitiendo transferir ADN de un organismo a otro y así
otorgarle nuevas características, diseñar nuevos fármacos o mejorar cultivos,
entre otras diversas aplicaciones.

Revista este contenido en: https://youtu.be/ThEwWy_x7M8