Bacterias resistentes a los antibióticos, una crisis mundial

Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas, eliminando las bacterias u gérmenes que causan estas infecciones. Así, el tratamiento con antibióticos es uno de los enfoques fundamentales de la medicina moderna, que tuvo su mayor apogeo entre los años 1930 y 1960, ya que se dieron lugar a muchos antibióticos actuales.

Sin embargo, en la actualidad se conoce que las bacterias pueden desarrollar diferentes mecanismos de resistencia; como, por ejemplo, tener genes específicos de resistencia u adquirir mutaciones en su ADN, haciéndolos resistentes a los antibióticos. También, las bacterias pueden transferir fragmentos de ADN entre ellas, y así transmitir la resistencia a antibióticos; por lo que, en presencia de un antibiótico, morirá la mayoría de bacterias sensibles, pero las bacterias resistentes a éste podrán sobrevivir y replicarse.

Es así que la resistencia a los antibióticos (resistencia a los antimicrobianos u farmacorresistencia) representa, según la OMS “una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo”. Esto debido a la aparición, propagación, y la persistencia de bacterias resistentes a múltiples fármacos. Entre sus numerosas causas se encuentran el uso excesivo de antibióticos en animales (alimentos, mascotas, acuáticos) y humanos, antibióticos que se venden sin receta médica, el aumento de viajes internacionales, la superpoblación, las deficientes condiciones de higiene u saneamiento en distintos lugares, la liberación de antibióticos no metabolizados o sus residuos en el medio ambiente, entre otros (1). Estos factores contribuyen inevitablemente a la selección genética y por ende a la aparición de infecciones bacterianas, por bacterias resistentes a antibióticos, en la comunidad.

Así, muchas bacterias patógenas de alta incidencia mundial presentan resistencia a la mayoría, o incluso a todos los antibióticos existentes, lo cual dificulta en extremo el tratamiento de pacientes o animales infectados con estas bacterias. La magnitud global de este problema se manifiesta en un estudio conducido por el gobierno de Inglaterra, donde se estimó que 700,000 personas mueren al año en el mundo por infecciones con microorganismos resistentes a antibióticos; aún más, en dicho estudio se estimó que, de seguir expandiéndose, en el año 2050 habrá 10 millones de muertes al año por esta causa. (2)

Biofilm de bacterias resistente a antibióticos

En un informe de la OMS y su nuevo programa de Sistema Mundial de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos, denominado GLASS por sus siglas en inglés, ha revelado la presencia generalizada de resistencia a los antibióticos en muestras de 500 000 personas de 22 países en las que se sospechaban infecciones bacterianas. Entre las bacterias resistentes más frecuentes eran Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus y Streptococcus pneumoniae, seguidas de Salmonella spp. El Dr. Marc Sprenger, director de la secretaría para la resistencia a los antimicrobianos de la OMS, señala que “el informe confirma la grave situación que representa la resistencia a los antibióticos en todo el mundo”; y explica que “estamos comprobando que algunas de las infecciones más frecuentes y peligrosas son farmacorresistentes. Lo que resulta más preocupante es que estos patógenos no respetan las fronteras nacionales. Por esta razón, la OMS anima a todos los países a establecer buenos sistemas de vigilancia para detectar la farmacorresistencia, que pueden proporcionar datos al sistema mundial”. (3)

La resistencia a antibióticos en Chile

En Chile, no se está alejado de esta cruda realidad, ya que se han implementado planes nacionales muy positivos para abordar esta temática, aunque yendo en particular más al área de fármacos para personas; y lamentablemente han aparecido casos de bacterias resistentes a antibióticos en otras áreas de infección más indirecta.

El 6 de noviembre de 2017, se lanzó un plan nacional contra la resistencia a los antimicrobianos, la cual tuvo por objetivo dar a conocer este fenómeno muy preocupante ya que puede causar la muerte del paciente, transmitirse a otras personas y generar grandes costos tanto para los pacientes como para la sociedad. Es así como este programa señala que “la resistencia a los antimicrobianos se ve facilitada por el uso inadecuado de los medicamentos, como, por ejemplo, al tomar antibióticos para tratar infecciones víricas como el resfriado o la gripe, o al compartir el tratamiento con otros pacientes. Los medicamentos de mala calidad, las prescripciones erróneas y las deficiencias de la prevención y el control de las infecciones son otros factores que facilitan la aparición y la propagación de la farmacorresistencia”.

Sin embargo, un artículo publicado en junio de 2018 en Frontiers in Microbiology, una de las más importantes revistas científicas a nivel internacional sobre microbiología, reporto el primer hallazgo de una cepa resistente del patógeno bacteriano Piscirickettsia salmonis a la oxitetraciclina, antibiótico de amplio espectro. En él, los investigadores de la compañía ADL Diagnostic Chile señalaron que “nuestro objetivo fue obtener información sobre la genética subyacente al desarrollo de la resistencia a los antibióticos por Piscirickettsia salmonis, patógeno bacteriano de los peces, y agente causal de la piscirickettsiosis salmónida, y el principal objetivo de los antibióticos utilizados en la cría de salmón en Chile”. Ante esto, los científicos agregaron que “con el propósito de conocer el mecanismo de resistencia, se llevaron a cabo una serie de análisis genéticos y de secuenciación que permitieron establecer, fehacientemente, que uno de los plásmidos identificados es el responsable del fenotipo resistente a oxitetraciclina”, según el portal Mundo Acuícola. Además, lograron aislar el plásmido “p3PS10”, de una cepa del laboratorio de la bacteria Escherichia coli. “Los ensayos de apareamiento muestran claramente que p3PS10 puede transferirse y replicarse en diferentes hospedadores, lo que confiere fenotipos similares a los encontrados en el huésped original. De acuerdo con los datos epidemiológicos, esta cepa se distribuye en todos los entornos de acuicultura en el sur de Chile y es probable que sea responsable de las fallas en el tratamiento con oxitetraciclina.

La utilidad de la Biotecnología

El caso anteriormente expuesto, nos refleja claramente que estas bacterias resistentes a los antibióticos están ya en nuestro ecosistema y que no se muestran signos de disminución, aunque aún estamos a tiempo de cambiar de dirección. La etiología de la resistencia a los antibióticos es multifacética y sus consecuencias tienen un impacto en todo el mundo. Se han realizado numerosos intentos para delinear los diversos aspectos de la resistencia a los antibióticos y se han probado las posibles soluciones requeridas para enfrentar este desafío global. Por lo que, la biotecnología toma un rol fundamental en uno de los alineamientos que propone la mismísima Organización Mundial de la Salud, que es el desarrollo de nuevos antibióticos; donde varios laboratorios tanto internacionales como nacionales se están desarrollando hoy en día; y por ende es un nicho donde un biotecnologo puede desarrollarse, ya que la producción de estos pueden realizarse de manera “natural” (se obtienen a partir de los microorganismos que los producen) o de manera “semi-sintética” (son extraídos de microbios y luego mejorados en el laboratorio mediante diferentes técnicas de biología molecular), y en ambos procesos está inmersa la biotecnología.

Sin embargo, el apoyo no es mucho, por lo que se necesita una campaña coordinada y principalmente, a nivel político en todo el mundo; ya que la falta de empeño de los gobiernos en la lucha contra estos problemas, las deficiencias de la vigilancia y la reducción del arsenal de instrumentos diagnósticos, terapéuticos y preventivos también dificultan el control de la farmacorresistencia. Debido a esto es que, los antibióticos desempeñan un papel sin precedentes en el desarrollo social y médico en la actualidad, ya que son obligatorios en todos los sistemas de atención médica; por lo que, si los planes de acción globales efectivos no se adoptan pronto, podríamos encontrarnos con terribles complicaciones para las perspectivas sociales, médicas y económicas.

Bibliografía

 

  1. Aslam, B., et al. (2018), Antibiotic resistance: a rundown of a global crisis. Infection and Drug Resistance.
  2. O’Neill, J. (2016), Tackling drug-resistant infections globally: final report and recommendations. The Review on Microbial Resistance.
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2018). Datos recientes revelan los altos niveles de resistencia a los antibióticos en todo el mundo. 20/04/19, de OMS Sitio web: https://www.who.int/mediacentre/news/releases/2018/antibiotic-resistance-found/es/

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